Unha imaxe vale mais

…que mil libros

 

 

Esta fotoinstalación foi deseñada para a mostra PALABRA INTEVENIDA, realizada no 2.007 en Dosmilvacas.arte, de Ponferrada (León).

 

 

A continuación, o texto que se publicou no catálogo:

En esta obra se representan un conjunto de ideas que redundan y rodean el elemento visual principal: el libro.

Por un lado nos habla a cerca del poder de la imagen sobre la palabra, de la sociedad de la imagen, y del olvido de la memoria histórica, de la escritura, o de la literatura, y de cómo actualmente rige la imagen, ya sea fija (fotografía de prensa, vallas publicitarias…) o en movimiento (spots publicitarios –que dominan la sociedad actual y símbolo de la sociedad consumista– cine, vídeo o incluso la televisión como compendio de todo lo anterior).

Por un lado tenemos la TV como icono de la sociedad de la imagen, y por otro a libros sometidos a la presión de la tele, bajo su poder. La televisión proyectará una imagen poética en formato panorámico (que recuerda al cine) que es una metáfora de la idea del embrutecimiento colectivo, y será un símbolo de la alienación global.

La idea habla de los mass-media, y cómo poco a poco el ocio se fue relacionando más con la imagen que con la literatura, como le fue ganando ese terreno e intenta indagar por que ocurrió ese “relevo generacional”. Para esto se dispone delante del espectador una escena muy cotidiana de la vida diaria, con pequeñas reminiscencias de la infancia. En ella se presenta una mesa de cocina con platos encima y rodeada de sillas. El menú que contienen esos platos son libros intervenidos (uno de ellos quemado, otro roto, otro con cemento y trozos de ladrillo…) la idea es presentar un menú indigerible ante lo sugerente que se nos presenta la televisión. Con esto pretendo hablar por un lado de la presencia incondicional de la televisión en escenas tan cotidianas como la de la alimentación, y por otro hablar también de lo difícil que se nos hace “digerir” libros (y aquí recuerdo por ejemplo las lecturas obligatorias de clase compitiendo cada tarde con DrangonBall y su incombustible SonGoku…)

Por otro lado, también nos habla a cerca de los tópicos que rodean el mundo del libro (por ejemplo: “este libro es un ladrillo”. Y también expone al espectador alguno de los usos que se le da a los libros sin ser el exclusivo para el que fueron editados (la función de soporte o apoyo, en este caso, sirven de soporte para la tele, que recuerda al libro que está condenado a estar bajo un mueble cuando a éste le falta una pata.)